Cómo enseñar a tu perro a dar la pata - un truco fácil paso a paso

Un perro da la pata a una persona sonriente en el césped
Foto: Ron Lach / Pexels
En resumen

Enseña a tu perro a dar la pata así: siéntalo, luego sujeta una golosina en el puño cerrado junto a su pata. La mayoría de los perros araña con la pata intentando llegar al premio - en ese instante marca el gesto con un sí y recompensa. Repite hasta que el perro levante la pata por sí solo, y solo entonces añade la palabra pata. Sesiones cortas y alegres de 3-5 minutos bastan - es un truco genial para construir confianza y conexión.

Dar la pata es un truco que cualquier perro domina con una sonrisa - vistoso, sencillo y que no supone ningún esfuerzo. Y no se trata solo de impresionar a las visitas. Al enseñar a tu perro a dar la pata, lo acostumbras a que le toquen las patas y creas el hábito de un juego compartido en el que es él quien piensa activamente qué hacer para conseguir el premio. Es combustible puro para la confianza.

¿Por qué dar la pata es un buen primer truco?

Porque es fácil y da resultados rápido - y nada impulsa tanto el entrenamiento futuro como un éxito temprano. El perro que en la primera sesión entiende que levantar la pata = premio, capta la idea misma del aprendizaje: yo hago algo, consigo algo bueno. Esa es la base de cualquier comando que venga después.

Hay también una razón práctica. A muchos perros no les gusta que les toquen las patas - y eso complica cortarles las uñas, limpiarles el barro después del paseo y las visitas al veterinario. El perro que da la pata por gusto asocia ese contacto con algo positivo, no con una amenaza.

Antes de empezar - la preparación

Cuida estas tres cosas y lo demás saldrá solo:

  • Golosinas de alto valor - trozos de pollo cocido, queso, salchicha. Algo por lo que el perro realmente se mueva.
  • Un lugar tranquilo sin distracciones - haz las primeras sesiones en casa, no en un parque lleno de olores.
  • El perro sentado - le resulta mucho más fácil mantener el equilibrio y levantar la pata desde la posición de sentado que de pie. Si tu perro todavía no conoce esa posición, empieza por el comando sentado.

También viene bien un marcador - una palabra corta como “sí” o el clic de un clicker. El marcador señala con precisión el momento exacto del gesto correcto, antes de entregar el premio.

Cómo enseñar a tu perro a dar la pata - paso a paso

Paso 1. Sienta al perro y esconde la golosina en la mano

Sienta al perro frente a ti. Coge una golosina y cierra el puño alrededor de ella. Mantén el puño cerrado bajo, junto a la pata del perro - a la altura de su pecho, no debajo del hocico.

Paso 2. Espera a que el perro use la pata

El perro empezará a pensar cómo llegar al premio. Primero olfateará la mano, puede lamerla o tocarla con el hocico. Al final - y esta es la clave - levantará la pata y tocará tu mano con ella. Es un gesto natural en la mayoría de los perros. Ten paciencia, no ayudes con palabras, simplemente espera.

Paso 3. Marca y premia en el acto

En el instante en que la pata toque tu mano, di “sí” de inmediato y abre la mano con el premio. El timing lo es todo: estás premiando el gesto de levantar la pata, no el olfatear o el lamer. Repite 8-10 veces en una misma sesión.

Si el perro no intenta usar la pata en absoluto, hazle cosquillas suaves con el dedo en la parte de atrás de la pata - la mayoría de los perros la levantan por reflejo. Marca ese instante y premia.

Paso 4. Repite sin decir la palabra

En esta fase no digas todavía “pata”. Le estás enseñando el gesto en sí, no la palabra. Sigue marcando la pata levantada hasta que el perro la ofrezca con seguridad y por su cuenta en cuanto le acerques el puño cerrado.

Paso 5. Añade la palabra “pata”

Cuando el perro levante la pata con seguridad al ver tu mano, añade la palabra. Di tranquilamente “pata” justo antes de acercar la mano - no en el mismo instante, ni después. Tras unas cuantas sesiones el perro asociará la palabra con el gesto y dará la pata solo al oír el comando.

Paso 6. Pasa a la mano abierta

El último retoque: en lugar del puño cerrado, ofrece la mano abierta, sobre la que el perro apoya la pata - ese es el gesto final, el clásico “dar la pata”. Saca el premio de la otra mano o del bolsillo solo después de que lo haga.

La otra pata y el saludo alto

Cuando el perro dé una pata con seguridad, amplía el truco:

Truco Cómo añadirlo Consejo
La otra pata Acerca la mano por el lado contrario y usa una palabra nueva (por ejemplo, otra pata) El perro asocia la pata con la mano que le muestras
Saludo alto Levanta la mano abierta más alto, en vertical Premia solo cuando la pata llegue más arriba
Saluda con la pata Premia la pata levantada antes de que toque la mano, retirando la mano El perro empieza a agitarla en el aire

Son variaciones del mismo gesto - el perro ya entiende la idea, así que se aprenden rápido.

Los errores más comunes

  • Premiar demasiado tarde - el perro no sabe qué estás premiando. El marcador y la golosina tienen que llegar en el segundo posterior a levantar la pata.
  • Añadir la palabra demasiado pronto - si dices “pata” antes de que el perro la levante con seguridad por su cuenta, memorizará la palabra sin entenderla.
  • Forzar el gesto agarrando la pata - genera rechazo a que le toquen las patas, justo lo contrario de lo que se busca.
  • Sesiones demasiado largas - el perro se aburre y pierde la concentración. Máximo 5 minutos, y termina siempre con un éxito.

¿Y después de dar la pata?

Dar la pata es la puerta de entrada a toda la diversión de los trucos. El siguiente paso natural es el comando tumbado - otra posición que el perro domina con el método del cebo, genial para trabajar la calma y el autocontrol.

Los trucos también son una forma estupenda de darle variedad a cada salida con tu perro - una sesión corta en el parque, en un banco, de paso en el paseo, le da al perro estímulos mentales que cansan más que el simple ejercicio.


Unas cuantas sesiones alegres y tu perro dará la pata a la primera - y tú tendrás en el bolsillo un truco que desarma a cualquiera. Ya que estáis entrenando, busca en DOGOUT sitios tranquilos para entrenar por la zona, o encuentra a alguien que también esté enseñando trucos nuevos a su perro. Con buena compañía todo va mejor - salid hoy mismo y probadlo.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad se puede enseñar a un perro a dar la pata?
Un cachorro puede empezar a aprender a dar la pata ya desde las 8-10 semanas, cuando domina lo básico de la atención. Es un truco seguro, que no supone ninguna carga. A un perro adulto también se lo puedes enseñar sin problema - los resultados suelen verse tras unas pocas sesiones cortas.
Mi perro no levanta la pata solo - ¿qué hago?
Esconde la golosina en el puño cerrado y mantenlo bajo, junto a su pata. El perro, al intentar llegar al premio, primero olfateará y luego empezará a rascar con la pata. En el segundo en que la levante, di sí y premia. Si de verdad no lo intenta, hazle cosquillas suaves en la parte de atrás de la pata con el dedo para que la levante por reflejo, y premia de inmediato.
¿Está bien agarrar y levantar yo mismo la pata del perro?
Mejor evitarlo. El perro aprende más rápido y con más ganas cuando ofrece el gesto por su cuenta, no cuando se le fuerza a hacerlo. Forzar el movimiento puede generar rechazo a que le toquen las patas, y precisamente eso es lo que quieres tener bien trabajado para cortarle las uñas y limpiarle las patas después del paseo.
¿Cómo enseño a mi perro a dar las dos patas?
Primero consolida una pata bajo la palabra pata. Luego acerca la otra mano por el lado contrario y usa una palabra nueva, por ejemplo otra pata o choca esos cinco. El perro entenderá rápido que la pata que levanta depende de la mano que le muestras.
¿Cuánto debe durar una sesión de entrenamiento de un truco?
Lo óptimo son 3-5 minutos. Es mejor hacer dos o tres sesiones cortas y alegres a lo largo del día que una sola larga. Termina siempre mientras el perro todavía tiene ganas y antes de que se aburra - con un éxito, no con una frustración.
¿Para qué sirve enseñar a un perro a dar la pata?
Es un truco sencillo y vistoso que acostumbra al perro a que le toquen las patas, construye confianza y refuerza vuestra colaboración. El perro que da la pata de buena gana tolera mucho mejor que le corten las uñas, le limpien las patas y lo revisen en el veterinario.