Volar en avión con el perro - cómo prepararse para el viaje

Dos perros con arnés en la pista del aeropuerto junto a un avión
Foto: Jeswin Thomas / Pexels
En resumen

Volar en avión con el perro exige preparación a varios niveles: elegir la aerolínea y la forma de transporte (cabina para perros pequeños, bodega para los más grandes), un transportín adecuado a los requisitos del transportista, y el conjunto de documentos (pasaporte de la mascota, vacunación antirrábica vigente, y en algunos destinos una prueba de titulación de anticuerpos). Conviene familiarizar al perro con el transportín con antelación, limitar la comida antes del vuelo y consultar todo el plan con el veterinario. Las normas varían entre aerolíneas y países, así que compruébalas con el transportista concreto.

Una mudanza al extranjero, unas vacaciones lejos de casa, volver con la familia en otro continente - hay situaciones en las que el perro vuela con nosotros en avión. Es viable y, para muchos perros, bastante seguro, pero exige planificación con antelación, no una decisión de última hora. A continuación repasamos los elementos más importantes: la forma de transporte, el transportín, los documentos y la preparación del propio perro.

¿Cabina o bodega?

Es la primera y la decisión más importante, porque de ella depende todo lo demás.

  • Cabina - opción para perros pequeños que, junto con el transportín blando, entran bajo el asiento y no superan el límite de peso fijado por la aerolínea (a menudo alrededor de 8 kg). El perro vuela contigo, lo que reduce el estrés.
  • Bodega - para perros más grandes. Es una zona separada, climatizada y presurizada del avión, destinada a los animales. El perro viaja en un kennel rígido, separado de su cuidador.
  • Transporte como carga - en algunas rutas, mudanzas o con animales más grandes, la aerolínea puede exigir enviar al perro como un envío aéreo independiente, a menudo a través de un intermediario especializado.

Cuidado con las razas braquicéfalas - bulldogs, boxers y carlinos (pugs). Su estructura de las vías respiratorias hace que muchas aerolíneas ni siquiera los acepten en bodega, porque el riesgo de problemas respiratorios es demasiado alto.

Un transportín que cumpla los requisitos

El transportín no es un detalle, es un elemento de seguridad que debe cumplir los requisitos concretos de la aerolínea.

Forma de transporte Tipo de transportín Requisitos clave
Cabina Blando, flexible Cabe bajo el asiento, el perro puede girarse y tumbarse
Bodega Rígido (tipo IATA) Ventilación por varios lados, cierre firme, recipiente de agua
Carga Rígido (tipo IATA) Conforme a las normas IATA, etiquetado, descripción del animal

Independientemente del tipo, el perro debe poder estar de pie, girarse y tumbarse con comodidad dentro del transportín. Un transportín demasiado pequeño no solo es incómodo, también es motivo para que te denieguen el embarque en el check-in.

Documentos y requisitos sanitarios

Los trámites varían según el destino, pero hay varias cosas que se repiten casi siempre:

  • Microchip - identificación del perro, obligatorio en los viajes internacionales.
  • Pasaporte de la mascota - en la Unión Europea es el documento de viaje básico.
  • Vacunación antirrábica vigente - debe estar en regla y haberse administrado dentro del plazo exigido.
  • Prueba de titulación de anticuerpos - necesaria para algunos destinos fuera de la UE.
  • Desparasitación en un plazo determinado - exigida, entre otros casos, para entrar en algunos países.

La normativa de los países de destino puede variar y cambiar, así que confirma los detalles con antelación con la aerolínea y en las fuentes oficiales del país en cuestión. Más sobre los trámites al cruzar fronteras en el artículo sobre viajar con el perro al extranjero.

Cómo preparar al perro

Un perro bien preparado lleva el vuelo mucho más tranquilo. Empieza con suficiente antelación:

  1. Familiariza al perro con el transportín. Unas semanas antes del vuelo, coloca el kennel en casa, dale de comer dentro y recompénsalo cuando entre. El objetivo: que el transportín sea un lugar seguro, no una trampa.
  2. Practica el cierre y el movimiento. Alarga poco a poco el tiempo dentro del transportín y haz trayectos cortos en coche, para que el perro se acostumbre a estar encerrado en movimiento.
  3. Planifica la alimentación. Normalmente se da la última comida varias horas antes del check-in, para reducir el riesgo de náuseas. Mantén el agua disponible el mayor tiempo posible.
  4. Haz que se mueva antes del vuelo. Un perro cansado de pasear se calma con más facilidad y puede dormir parte del viaje.
  5. Consulta con el veterinario. Sobre todo si el perro es mayor, está enfermo, es miedoso o es de una raza braquicéfala. No le administres ningún sedante sin indicación del veterinario - durante el vuelo pueden ser peligrosos.

El día del viaje

  • Llega al aeropuerto con tiempo de sobra - el check-in del animal tarda más.
  • Antes del check-in, deja que el perro haga pis y estire las patas.
  • Mete en el transportín algo con el olor de casa (una manta, un trapo), pero evita elementos sueltos que puedan molestar.
  • Marca el transportín con tus datos de contacto y la indicación de que dentro hay un animal vivo.
  • Mantén la calma en el check-in - el perro percibe tu tensión y reacciona a ella.

¿Es realmente una buena idea?

Merece la pena hacerse esta pregunta con honestidad. Para un perro sano y equilibrado, el vuelo es una experiencia viable, aunque estresante. Pero en trayectos cortos, a veces la mejor opción es viajar en coche, algo que explicamos en el artículo sobre viajar en coche con el perro. También puede ocurrir que lo más seguro para el perro - sobre todo si es mayor, está enfermo o es muy miedoso - sea quedarse al cuidado de una persona de confianza en lugar de volar.

Si la decisión de volar ya está tomada, trata la preparación como un proyecto: comprueba las normas de la aerolínea concreta, reúne los documentos con antelación, elige el transportín y familiariza al perro con él con paciencia. Un viaje bien planificado es aquel en el que, al aterrizar, salís directamente a pasear juntos por el nuevo lugar. En la aplicación DOGOUT puedes consultar los sitios dog-friendly cerca de tu destino y encontrar vuestro sitio rápidamente en el nuevo entorno.

Preguntas frecuentes

¿Puede el perro viajar en la cabina del avión?
Sí, pero normalmente solo los perros pequeños que entran en un transportín blando bajo el asiento, hasta un límite de peso determinado junto con el transportín (lo habitual son unos 8 kg, según la aerolínea). Los perros más grandes viajan en la bodega climatizada, dentro de un kennel rígido. Cada aerolínea tiene sus propias normas, así que hay que confirmarlas antes de reservar.
¿Qué documentos se necesitan para volar con el perro?
Dentro de la Unión Europea, lo básico es el pasaporte de la mascota, el microchip y la vacunación antirrábica vigente. Algunos destinos exigen además una prueba del nivel de anticuerpos (titulación) o la desparasitación dentro de un plazo determinado. Los requisitos varían entre países, así que compruébalos con antelación con la aerolínea y en la normativa del país de destino.
¿Es seguro viajar en avión para el perro?
Para la mayoría de los perros sanos sí, aunque es una experiencia estresante. El riesgo aumenta en las razas braquicéfalas, como el carlino o el bulldog, a las que muchas aerolíneas niegan el transporte en bodega por los problemas respiratorios. Antes de volar, consulta siempre con el veterinario, sobre todo si el perro es mayor, está enfermo o es muy miedoso.
¿Se le puede dar al perro un sedante para el vuelo?
No por iniciativa propia. Muchas aerolíneas y veterinarios desaconsejan sedar de forma rutinaria, porque los sedantes pueden alterar la respiración y la termorregulación, especialmente en la bodega. La decisión sobre cualquier fármaco la toma únicamente el veterinario tras examinar al perro. En lugar de medicación, suele ser mejor apostar por familiarizarlo con el transportín de antemano.
¿Cómo acostumbrar al perro al transportín antes del vuelo?
Empieza varias semanas antes: coloca el transportín abierto en casa, dale de comer dentro y recompénsalo cuando entre, hasta que se convierta en un lugar seguro. Alarga poco a poco el tiempo cerrado y haz trayectos cortos en coche, para que el perro asocie el transportín con algo neutro. Un perro que conoce el kennel lleva el vuelo mucho más tranquilo.
¿Hay que dar de comer al perro antes del vuelo?
Normalmente se recomienda no dar de comer al perro justo antes del viaje, y ofrecer la última comida varias horas antes para reducir el riesgo de náuseas. Conviene mantener el agua disponible hasta el check-in y sujetar un recipiente de agua dentro del transportín. Lo mejor es acordar las recomendaciones concretas con el veterinario, según el perro y la duración del vuelo.