Otitis en perros: síntomas, causas y prevención

Veterinario revisando el oído de un perro durante una revisión
Foto: Mikhail Nilov / Pexels
En resumen

La otitis en perros (otitis externa) es un problema que suele repetirse. En el canal auditivo crecen levaduras (normalmente Malassezia) o bacterias, pero eso suele ser la consecuencia y no el origen - detrás de las otitis recurrentes hay casi siempre una causa primaria, con la alergia a la cabeza de la lista. Se nota por el rascado de orejas, el sacudir la cabeza, el mal olor y una secreción oscura. No se cura sola - necesita un diagnóstico veterinario y los productos que el veterinario indique. Limpiar las orejas con regularidad y de forma correcta, y secarlas bien después del baño, reduce mucho el riesgo de que vuelva.

La otitis es uno de los diagnósticos veterinarios más frecuentes en perros. La buena noticia es que la mayoría de las recaídas se pueden evitar. La condición: saber qué observar, cuidar los oídos correctamente y no esperar a pedir cita cuando ya se ve algo preocupante.

¿Por qué los perros tienen otitis?

El canal auditivo del perro es sinuoso y baja en vertical antes de girar en horizontal hacia el tímpano. Esta forma hace que el calor y la humedad queden atrapados con facilidad dentro - un ambiente ideal para las levaduras (sobre todo Malassezia pachydermatis) y las bacterias (Staphylococcus, Pseudomonas y otras). La microflora natural, que en un perro sano no da problemas, empieza a complicar las cosas cuando algo rompe ese equilibrio.

Los principales factores de riesgo son:

  • Orejas caídas - limitan la ventilación y mantienen la humedad y el calor.
  • Mucho pelo en el canal auditivo - el mismo efecto.
  • Humedad después del baño o de nadar - el agua que queda en el canal es una invitación para las levaduras.
  • Alergias (alimentarias o ambientales) - es la causa primaria más frecuente. Las alergias están detrás de hasta el 43% de las otitis, y entre el 65% y el 80% de los perros con alergia alimentaria tienen otitis. Una otitis que se repite suele ser la primera señal de una alergia.
  • Cuerpos extraños - briznas de hierba, espigas, hojas que se meten profundo en el canal.
  • Trastornos hormonales - por ejemplo, el hipotiroidismo.

Las razas más expuestas son el cocker spaniel, el basset hound, el beagle, el golden retriever, el labrador, el teckel y el caniche. Pero la otitis puede afectar a cualquier raza, incluidas las de orejas erguidas.

¿Cómo saber si mi perro tiene otitis?

El comportamiento del perro suele hablar por sí solo. Las señales más importantes:

Síntoma Qué puede significar
Rascado intenso de la oreja o frotar la cabeza contra los muebles Picor o dolor en el canal
Sacudir la cabeza con frecuencia Intentos de expulsar secreción o un cuerpo extraño
Inclinar la cabeza hacia un lado Infección o dolor unilateral
Secreción oscura o amarillenta Levaduras (marrón oscura) o bacterias (amarilla/verdosa)
Mal olor en el oído Típico de la otitis bacteriana y por hongos
Enrojecimiento o hinchazón del pabellón Inflamación en el canal
Dolor al tocar la zona del oído Puede indicar una infección más profunda

Un perro con otitis también suele estar irritable, puede comer peor y evitar que le toquen por el lado del oído afectado. Si ves cualquiera de estas señales, no esperes. La otitis no se cura sola, y cuanto más tiempo pasa, más difícil es de tratar.

Tipos de otitis en perros

La veterinaria distingue tres tipos principales:

  • Otitis externa - la más frecuente. Afecta al canal auditivo desde el pabellón hasta el tímpano.
  • Otitis media - afecta al oído medio. Suele ser consecuencia de una otitis externa sin tratar o que empeora al romperse el tímpano.
  • Otitis interna - afecta al oído interno. Es grave: puede causar pérdida de audición, falta de coordinación e incluso parálisis del nervio facial.

Por eso diagnosticar y tratar a tiempo la otitis externa no es solo una cuestión de comodidad para el perro - es prevenir complicaciones serias.

Tratamiento - solo con el veterinario

La otitis en perros necesita una visita al veterinario. El veterinario examinará el canal auditivo con un otoscopio, tomará una muestra (citología de la secreción), determinará si la causa son levaduras, bacterias o una mezcla de ambas, y solo entonces indicará el producto adecuado. Tratar por tu cuenta sin diagnóstico puede dar un alivio pasajero, pero suele enmascarar la causa real y acaba en recaídas o en resistencia a los medicamentos.

El tratamiento puede incluir:

  • productos óticos con antibiótico, antifúngico o corticoide
  • en los casos más graves, medicación por vía oral
  • una limpieza profesional del canal auditivo en la clínica

Si las infecciones se repiten, el veterinario puede proponer pruebas de alergia o análisis hormonales para encontrar la causa primaria.

¿Cómo prevenir la otitis?

La prevención importa mucho, sobre todo en las razas predispuestas.

Limpiar las orejas con regularidad es la base. ¿Cómo hacerlo bien? Lo explicamos a fondo en el artículo sobre la limpieza de oídos en perros. En resumen:

  • Usa solo líquidos veterinarios específicos o los que recomiende el veterinario.
  • No uses bastoncillos de algodón - pueden dañar el tímpano.
  • Aplica el producto, masajea la base de la oreja, deja que el perro sacuda la cabeza y limpia la parte externa con una gasa.
  • La frecuencia la decide el veterinario - en la mayoría de los perros sanos basta cada 3-4 semanas, y más a menudo en perros que nadan o con orejas caídas.

Después del baño o de nadar, seca siempre con cuidado la parte externa del pabellón. Si el perro nada con frecuencia, pregunta al veterinario por un producto secante para usar al salir del agua.

Las revisiones periódicas con el veterinario ayudan a detectar el problema a tiempo, cuando es más fácil de tratar.

La higiene de los oídos es parte de una prevención más amplia, junto con el control de las garrapatas y la protección contra las pulgas - en definitiva, todo lo que afecta a las defensas y a la piel del perro.


Unos oídos sanos significan paseos tranquilos y un perro que no se frota la cabeza contra la valla cada cinco minutos. Sal con él a tomar el aire - en el mapa de DOGOUT encontrarás lugares dog-friendly donde tu grupo puede olisquear a gusto.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si mi perro tiene otitis?
El perro se rasca la oreja o frota la cabeza contra los muebles, sacude la cabeza con frecuencia y la inclina hacia un lado. Del oído sale una secreción oscura o amarillenta con mal olor. El pabellón auricular puede estar enrojecido, caliente o hinchado. Cualquiera de estas señales es motivo para visitar al veterinario lo antes posible.
¿La otitis en perros se cura sola?
No. Una infección bacteriana o por hongos necesita el tratamiento adecuado - es decir, el que indique el veterinario tras la revisión y, si hace falta, un frotis citológico de la secreción. Tratar por tu cuenta sin diagnóstico puede enmascarar los síntomas y acabar en una otitis crónica o en complicaciones.
¿Qué razas de perro son más propensas a la otitis?
Las razas de orejas caídas - cocker spaniel, basset hound, beagle, golden retriever, labrador retriever, teckel, caniche. La oreja larga crea un ambiente cálido y húmedo que favorece la proliferación de bacterias y levaduras. Los perros con mucho pelo en el canal auditivo también están en el grupo de riesgo.
¿Cómo limpiar las orejas de mi perro para prevenir infecciones?
Usa un líquido limpiador de oídos específico para perros (nunca alcohol ni agua oxigenada). Aplica unas gotas, masajea suavemente la base de la oreja durante unos 30 segundos, deja que el perro sacuda la cabeza y luego limpia la parte visible del pabellón con una gasa o un paño suave. No metas bastoncillos en el oído - pueden dañar el canal auditivo. La frecuencia de limpieza hay que acordarla con el veterinario según cada caso.
¿Cuándo la otitis en perros es una urgencia?
Acude al veterinario lo antes posible si el perro se rasca el oído con tanta fuerza que sangra, muestra dolor evidente, pierde el equilibrio, o le cae el labio o el párpado (pueden ser señales de otitis media o interna). La falta de mejora tras varios días de tratamiento también avisa de que el producto o la dosis necesitan ajuste.
¿El baño puede provocar otitis en mi perro?
El agua que queda en el canal auditivo tras el baño crea un ambiente que favorece la infección. Conviene taponar las orejas con un poco de algodón antes del baño y, después, secar con cuidado la parte externa del pabellón. Si tienes dudas, pregunta al veterinario por un producto secante para usar tras el baño.