¿Por qué el perro pone "ojitos tiernos"? No es casualidad, es evolución

Los perros tienen un músculo facial alrededor de los ojos - el levator anguli oculi medialis (LAOM) - que eleva la esquina interna de las cejas y crea esa expresión tan característica y suplicante de los "ojitos tiernos". Un estudio de 2019 mostró que este músculo está plenamente desarrollado en los perros, mientras que en los lobos es en su mayoría rudimentario o está ausente, y que los perros lo usan con mucha más frecuencia e intensidad que los lobos, sobre todo delante de las personas. Sin embargo, un estudio más reciente de 2024 mostró que los coyotes también tienen este músculo, lo que complica la idea sencilla de que "la domesticación creó este músculo".
Basta una mirada - cejas levantadas, ojos tristes y suplicantes - y la decisión más firme de "nada de mesa para él" se derrumba en segundos. No es casualidad ni una debilidad de carácter tuya. Es un músculo concreto en la cara del perro, que según los científicos evolucionó precisamente para causar ese efecto en ti.
Un músculo que los lobos prácticamente no tienen
En 2019, un equipo de investigadores de la Universidad de Portsmouth publicó en la prestigiosa revista PNAS los resultados de un análisis anatómico de cabezas de perros y lobos. Encontraron un músculo facial concreto - el levator anguli oculi medialis (LAOM) - responsable de elevar la esquina interna de la ceja. Es precisamente este movimiento el que crea esa expresión característica y "triste" que conocemos como los ojitos tiernos y suplicantes del perro.
El hallazgo clave: el LAOM está presente de forma casi universal y plenamente desarrollado en los perros, mientras que en los lobos - los parientes más cercanos del perro doméstico - este músculo es en la mayoría de los casos rudimentario o está completamente ausente. Es más, los estudios de comportamiento mostraron que los perros hacen este gesto facial con mucha más frecuencia e intensidad que los lobos en situaciones comparables.
Por qué funciona tan bien con las personas
El movimiento que eleva la esquina interna de la ceja se parece a la expresión que las personas hacemos de forma instintiva cuando estamos tristes. Esta semejanza probablemente no es casual desde la perspectiva evolutiva - una cara que recuerda a la tristeza de un niño o de otra persona activa en nosotros una reacción de cuidado fuerte y en gran medida automática. Los científicos sugieren que los perros que, por azar o por selección, desarrollaron la capacidad de hacer este gesto, pudieron ganar una ventaja - les resultaba más fácil crear un vínculo con las personas, lo que en el contexto de la domesticación se traducía en beneficios reales: más comida, más cuidados, más posibilidades de sobrevivir y reproducirse.
Esto también explica por qué los perros hacen este gesto facial sobre todo cuando una persona los está mirando, y con menos frecuencia cuando están solos o en compañía únicamente de otros animales. Esto sugiere que los "ojitos tiernos" cumplen una función comunicativa, dirigida específicamente a las personas, y no son solo un reflejo emocional.
La historia se complica - los coyotes también lo hacen
La versión sencilla de esta historia - "la domesticación creó este músculo específicamente para las personas" - quedó parcialmente cuestionada en 2024. Un estudio más reciente publicado en Royal Society Open Science demostró que los coyotes, un animal no domesticado, también tienen un músculo LAOM bien desarrollado, a diferencia del músculo modificado o ausente en los lobos grises.
Este hallazgo cambia la interpretación - en lugar de la historia sencilla de "las personas criaron este músculo en los perros", el escenario más probable es que el LAOM ya existiera antes en la familia de los cánidos y se perdiera concretamente en los lobos, en lugar de surgir exclusivamente en los perros durante el proceso de domesticación. La ciencia todavía está terminando de perfilar el panorama completo, pero el hecho de que los perros usen este músculo con más frecuencia, intensidad e intención que sus primos salvajes sigue confirmado.
Un hábito que se refuerza solo
La presencia del músculo LAOM es solo una parte de la historia - la otra es cómo el entrenamiento y la experiencia refuerzan su uso. Si una mirada tierna le funcionó al perro una vez - atención, comida, que le bajaran el tono en una reprimenda -, el perro aprende que ese comportamiento funciona, igual que aprende cualquier otra orden. Es un ejemplo clásico de cómo la predisposición biológica y la experiencia aprendida trabajan juntas: el músculo es innato, pero la frecuencia e intensidad con la que se usa en situaciones concretas se moldea mediante el aprendizaje por ensayo y error, como ocurre con cualquier otro comportamiento que el entorno recompensa.
Esto no significa que el perro te "manipule" en el sentido cínico y humano de la palabra. Significa simplemente que el comportamiento que da resultado se repite con más frecuencia - una regla básica del aprendizaje, válida en todo el mundo animal, no solo entre los perros.
Qué significa esto en la práctica
Saber lo del LAOM no cambia el hecho de que los ojitos tiernos del perro sigan funcionando - y probablemente siempre lo harán, porque el mecanismo que los impulsa está profundamente arraigado en nuestra propia biología, no solo en la del perro. Pero vale la pena recordar: los ojitos tiernos son un mensaje, no siempre una petición de comida. A veces es una señal de inseguridad, otras de curiosidad, y a veces es simplemente la expresión natural de un perro que mira a alguien que le gusta.
Si quieres aprender a leer algo más que esta única señal, la más reconocible de todas, échale un vistazo a nuestra guía sobre el lenguaje corporal del perro - un repaso completo de las señales que el perro envía con todo el cuerpo, no solo con los ojos.
Míralo de otra forma la próxima vez
La próxima vez que el perro te mire con esa mirada tan conocida, ya sabes que estás viendo algo más que una casualidad adorable - estás viendo varios miles de años de historia compartida entre humanos y perros, escritos en un músculo facial muy concreto. Y si quieres darle a esa mirada más ocasiones de actuar en la calle, no solo en la mesa, abre DOGOUT y encuentra un sitio nuevo para un paseo juntos cerca de ti.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se llama el músculo responsable de los "ojitos tiernos" del perro?
- Levator anguli oculi medialis, o LAOM. Es un músculo facial que eleva la esquina interna de la ceja y crea esa expresión característica, triste o suplicante, asociada a los "puppy eyes".
- ¿Los lobos también pueden poner ojitos tiernos?
- Un estudio de 2019 (PNAS) demostró que el músculo LAOM está en su mayoría rudimentario o ausente en los lobos, mientras que en los perros está plenamente desarrollado y presente de forma prácticamente universal. Los perros hacen este gesto con mucha más frecuencia e intensidad que los lobos.
- ¿Eso significa que el músculo surgió por la domesticación?
- Esa fue la primera hipótesis del estudio de 2019. Sin embargo, un estudio más reciente de 2024 mostró que los coyotes - un animal no domesticado - también tienen un LAOM bien desarrollado, lo que sugiere que el músculo podría haber existido antes y simplemente haberse perdido en los lobos, en lugar de haber surgido específicamente en los perros.
- ¿Por qué esta expresión funciona tan bien con las personas?
- El movimiento del músculo LAOM se parece a la expresión que hacen las personas cuando están tristes, al elevar la esquina interna de las cejas. Esa semejanza con la tristeza humana probablemente activa en nosotros una reacción instintiva de cuidado, aunque el perro no sienta tristeza en el sentido humano de la palabra.
- ¿El perro pone ojitos tiernos a propósito para conseguir algo?
- Los estudios sugieren que los perros hacen este gesto con más frecuencia cuando una persona los está mirando que cuando están solos o los observa otro animal, lo que apunta a una función comunicativa y no puramente emocional de esta expresión facial.






